El lenguaje claro como herramienta clave para comunicar la sostenibilidad

lenguaje claro

Cada 5 de junio, el Día Mundial del Medioambiente nos recuerda la urgencia de adoptar prácticas responsables con el planeta. Pero la sostenibilidad no se impulsa solo con acciones, también requiere de una comunicación eficaz. En un mundo cada vez más global y multilingüe, el lenguaje claro se ha convertido en un aliado fundamental para que los mensajes medioambientales sean verdaderamente transformadores.

En Nuadda, creemos que la sostenibilidad empieza por las palabras. Y que, para inspirar el cambio, primero hay que hacerse entender.

 

Comprender para actuar: el poder del lenguaje claro

 

El lenguaje claro no es una simple técnica de redacción; es una forma de construir puentes entre organizaciones, personas y culturas. Se basa en un principio muy sencillo: poner al lector o usuario en el centro. Para ello, podemos estructurar la información de forma lógica, evitar tecnicismos innecesarios, usar frases cortas y ser directo. Todo ello con un objetivo: que cualquier persona, sin importar su formación o contexto sociocultural, pueda comprender el mensaje.

En el ámbito de la sostenibilidad, esto cobra una relevancia especial. Muchas veces, los discursos sobre cambio climático, eficiencia energética o economía circular se presentan de forma técnica o ambigua, lo que aleja a la ciudadanía y dificulta el compromiso real. Comunicar en lenguaje claro permite romper esta barrera y hacer que los mensajes calen.

 

Greenwashing y green-hushing: dos amenazas a la confianza

 

En la era de la información, no basta con comunicar: hay que hacerlo con transparencia. El uso del lenguaje claro es también una herramienta contra dos fenómenos que amenazan la credibilidad de las estrategias de sostenibilidad: el greenwashing y el green-hushing.

El greenwashing, o ecoblanqueo, se refiere a la práctica de presentar una imagen de responsabilidad ecológica sin respaldo real. Palabras como “eco”, “natural” o “sostenible” se utilizan con ligereza, generando confusión o expectativas infundadas. Un lenguaje claro, basado en hechos verificables y sin promesas vagas, es esencial para evitar esta práctica.

En el lado opuesto encontramos el green-hushing, el “silencio verde”. Algunas empresas, temerosas de ser juzgadas o cuestionadas, optan por no comunicar sus avances en sostenibilidad. Según la encuesta “Más allá del Net Zero”, realizada por South Pole en 2022, un 23% de las compañías decide no divulgar sus progresos medioambientales. Esta falta de transparencia reduce la confianza, impide crear referentes positivos y frena el avance colectivo hacia un modelo más sostenible.

Ambos fenómenos tienen una solución común: comunicar con claridad, ética y evidencia.

 

Normas internacionales que respaldan la claridad

 

El compromiso con el lenguaje claro es una práctica respaldada por estándares internacionales. La norma UNE-ISO 24495-1, publicada recientemente, establece principios y requisitos para lograr una comunicación comprensible, eficaz e inclusiva. Se trata de una herramienta clave para todas aquellas organizaciones que desean transmitir sus políticas de sostenibilidad de forma responsable y accesible.

Además, la claridad lingüística es especialmente relevante en contextos multilingües. La traducción y localización de contenido deben respetar los principios del lenguaje claro para que el mensaje original mantenga su fuerza, sin perder precisión ni accesibilidad. En Nuadda realizamos esta actividad para aquellos clientes que lo demandan, adaptándonos a sectores tan diversos como el jurídico, el sanitario o el medioambiental.

 

Un enfoque multilingüe y humano

 

En un mundo interconectado, los desafíos medioambientales también deben abordarse desde la diversidad lingüística y cultural. No todas las personas interpretan igual los mismos términos. No todas las sociedades tienen el mismo marco de referencia sobre lo que significa ser sostenible. Por eso, adaptar los mensajes a cada contexto es una cuestión de respeto, inclusión y eficacia.

Desde Nuadda, apostamos por una comunicación multilingüe ética y basada en el conocimiento humano. La tecnología puede facilitar muchos procesos, pero la comprensión profunda de los matices culturales y lingüísticos sigue requiriendo experiencia y sensibilidad. Nuestro enfoque combina herramientas avanzadas con la intervención de lingüistas especializados, para garantizar resultados de máxima calidad y utilidad.

 

Cómo aplicar el lenguaje claro a la sostenibilidad

 

A continuación, compartimos algunas recomendaciones prácticas para aplicar el lenguaje claro en la comunicación de iniciativas sostenibles:

  1. Define los conceptos clave. Evita asumir que el lector entiende términos como “huella de carbono” o “resiliencia climática”. Incluye explicaciones sencillas cuando sea necesario.
  2. Usa ejemplos concretos. En lugar de hablar de “acciones medioambientales”, especifica: “hemos reducido un 30% el consumo de papel”.
  3. Evita la jerga técnica. Cuando no sea posible, acompaña los tecnicismos con una breve aclaración.
  4. Estructura el contenido con lógica. Empieza por lo más importante y sigue un orden que facilite la lectura.
  5. Sé coherente. Asegúrate de que lo que comunicas coincide con lo que haces. La coherencia genera confianza.
  6. Adapta el mensaje al idioma y al contexto. No es lo mismo hablar de sostenibilidad en España que en México o Japón. Ajusta el tono y los ejemplos.

 

Comunicar para transformar

 

En Nuadda creemos que la sostenibilidad también se comunica. Y hacerlo con lenguaje claro es el primer paso para generar una transformación real. Porque cuando las palabras se entienden, se convierten en acción.

En este Día Mundial del Medioambiente, renovamos nuestro compromiso con una comunicación responsable, inclusiva y adaptada a todas las personas. Una comunicación que informa e inspira.